Oficina

6 trucos exprés para sobrevivir en la oficina

La vuelta al cole no solo afecta a los más pequeños de la casa. Millones de españoles regresan a sus puestos de trabajo después de las vacaciones de verano, lo que, acompañado con el final de la jornada intensiva, provoca la conocida depresión post-vacacional, con unos efectos más que reconocibles: fatiga, falta de concentración e irritabilidad.

Estar preparado tanto física como mentalmente para la vuelta a la oficina y a las ocho horas de trabajo diarias, conlleva un esfuerzo durante los primeros días de septiembre. Es importante retomar los hábitos pre-vacaciones, marcarse objetivos sencillos y realistas y, sobre todo, organizarse bien.

Con motivo de la vuelta al cole, a la oficina, a la universidad… Kaiku Sin Lactosa, la gama más amplia de lácteos sin lactosa del mercado, comparte 6 trucos exprés para que el regreso de las vacaciones sea menos duro.

Dile sí al picoteo… sano

El cuerpo necesita reajustarse al horario laboral, lo que repercute en una disminución de la concentración durante los primeros días en la oficina. Mantener el cuerpo cargado de nutrientes y azúcares evitarán el decaimiento mientras trabajamos. Picar entre horas está más que permitido, siempre y cuando se haga de la forma correcta: almendras para la concentración (gracias a ala fenilalanina, aminoácido encargado de la memoria y la concentración), yogures sin lactosa, como Kaiku Sin Lactosa MIX (fuente de probióticos, para recuperar el equilibrio de la flora intestinal después de los excesos veraniegos, y perfecto para llevar a la oficina, gracias a su práctica cuchara y tres capas: muesli, yogur sin lactosa y fresas o melocotón & maracuyá) y barritas energéticas caseras con avena, para aportar la energía necesaria.

Pásate al mindful eating

El universo del mindfulness no solo abarca ejercicios para la relajación, sino también formas de comer de manera saludable y, sobre todo, ‘consciente’. El mindful eating es perfecto para que el picoteo entre horas sea más satisfactorio en todos los sentidos. Comer mientras trabajamos puede resultar negativo si no elegimos los alimentos adecuados o su cantidad, puesto que ingerimos más al no ser conscientes de lo que tenemos sobre la mesa, por lo que es conveniente separar ambas actividades y centrarse en el sabor y propiedades de los alimentos.

Cuidado con el after work

Volver con los compañeros de oficina después de unas semanas sin estar en contacto acaba pasando factura, debido al conocido after work. Esta práctica no debe convertirse en algo rutinario, puesto que puede repercutir de forma negativa en tu cuerpo. El alcohol y las bebidas carbonatadas contienen una gran cantidad de calorías vacías, y el picoteo de los bares es conocido por ser grasiento y adictivo. ¿Una solución? Intenta moderar estas quedadas y optar por bebidas como los tés fríos, el agua y, en cuanto al picoteo, mejor si son frutos secos.

Tupper vs. Menú del día

Es conveniente evitar los menús del día durante los primeros días de la vuelta para acostumbrarnos al hábito de preparar comida casera. Conseguir el tupper perfecto para la oficina puede ser complicado, sin embargo, con la nueva forma de comer que ha desbancado a la pirámide nutricional es más sencillo: la mitad del tupper debe llevar vegetales; un cuarto del plato incorporará proteínas; y el último cuarto hidratos de carbono. Como acompañante: fruta o yogur.

Motivación 2.0

Según un estudio de Crowdtap (plataforma digital que une marcas con sus consumidores), las redes sociales son las principales plataformas en las que los usuarios buscan inspiración para el 64% de la población. Es importante que el ambiente de trabajo esté lleno de aspectos inspiradores, uno de los motores de la productividad. Otra forma de mejorar la productividad es prestar atención a la psicología del color: un fondo de pantalla en tonos azules, verdes o morados mejorará la concentración y favorece la calma y la reflexión.

El espacio de trabajo perfecto

La postura perfecta, la distancia a la pantalla o la disposición de los materiales de oficina cobran especial importancia a la hora de mantener la concentración durante la jornada laboral. La pantalla del ordenador debe estar a 55 cm de distancia y el borde superior del monitor a la altura de los ojos; la espalda, recta y formando un ángulo de 90º sin forzar la postura; y la luz de la zona de trabajo debe ser natural o blanca, nunca directa.

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