Louis Roederer, el lujo asequible

MASS ha tenido el privilegio de entrevistar en exclusiva a Jordi Montroig, Brand Ambassador de Louis Roederer en España con quien mantuvimos una interesante conversación sobre el universo del lujo y las aportaciones de Louis Roederer al sector en el marco del “Luxury Spain Summit” organizado por la Asociación Española del Lujo

L Roederer

MASS: ¿Cuál es la historia de la bodega de Louis Roederer?

Jordi Montroig: Como la mayoría de las bodegas de champagne, nace primero como bodega de vino en el S. XVIII en 1776. Fue fundada por la familia Dubois y su actividad con el nombre de Louis Roederer comienza en los años 40 del S. XIX. Desde entonces, ha estado en manos de la misma familia durante más de ciento cincuenta años. La obsesión de Louis Roederer fue comprar la tierra y las viñas, siendo hoy en día una de las empresas familiares con más viñas de champagne.

MASS: ¿Qué aporta la tecnología en la producción de la bodega?

J.M: Muchísimo, es básica por las máquinas que podemos utilizar y los procesos. El conocimiento técnico que hay en la actualidad sobre la producción de vino y del champagne es muy superior al que había hace cien años. Las técnicas han mejorado sobremanera la calidad del vino y en el caso del champagne aún más, porque es un producto en el que es esencial el proceso de elaboración, ya que el hombre interviene muy directamente, no solo en la fermentación del vino, sino en una segunda fermentación en botella. Por lo tanto, la tecnología juega un rol importante y sobre todo cuando ésta se usa correctamente.

Yo creo que ha habido una época en la que la tecnología no se usó correctamente, hace cincuenta o sesenta años, se abusó de químicos y de una serie de factores para aumentar la productividad.

Hoy se puede tener la misma productividad con una calidad impresionante. De hecho, Roederer tiene cuarenta hectáreas que trabaja biodinámicamente, con un cultivo completamente ecológico, incluso utilizando caballos porque tiene un conocimiento avanzado sobre la conducción de la viña y la forma de tratar los viñedos, que le da una ventaja brutal sobre la que tenían nuestros abuelos.

MASS: ¿Cómo es el tratamiento de la tierra cuando se elabora un vino o un champagne ecológico?

J.M: El problema son las enfermedades, el trabajo de un enólogo es ser un doctor. Hace trescientos años cuando se hacía vino el payés intentaba curarla como podía. Cuando se descubrió el antibiótico, pensaron fantástico, voy a poner antibiótico por todos lados, me refiero a esto o al cobre o a otras sustancias.

Actualmente contamos con una serie de técnicas que te permiten mantener a un viñedo sano, conseguir unas uvas sanas, que no se enfermen. La uva es una enredadera y su misión en la vida no es solo dar fruto sino crecer. Si a una viña la dejas crecer alcanzaría una dimensión de cien metros, abarcaría todo un edificio, pero la tienes que cortar y forzar a que sólo genere uvas. Si quieres que tenga menos hojas para que las uvas tengan mayor calidad la estás forzando a que haga lo que ella no quiere hacer y como resultado a veces se enferma.

Hoy en día, puedes poner trampas para que los pequeños animales que atacan la uva se confundan desde el punto de vista sexual y en vez de ir a la uva se dirijan al interior de una caja donde cree que va a reproducirse con el sexo opuesto, pero realmente es una trampa y se queda pegado allí. Todo esto hace cien años no se usaba, hace cincuenta años simplemente se le ponía un producto químico que mataba al insecto, pero que también afecta a la uva.

Buscamos tener la productividad y la calidad que se conseguía hace cincuenta años, pero con unos procesos ecológicos, limpios y sanos.

El coste de producir con técnicas ecológicas es mayor, pero la ventaja es que en el champagne nos lo podemos permitir porque el producto se vende a unos precios razonables.

Jordi Monroig (3)

M: ¿Los clientes valoran esta forma de producción?

J.M: Yo creo que sí e intentamos que no se repercuta en el precio. Roederer trabaja con el concepto de lujo asequible. Tiene que ser lujo porque es escaso. Nuestra producción a finales del S XIX no llegaba a tres millones de botellas y han pasado ciento veinte años y seguimos produciendo tres millones de botellas, exactamente lo mismo.

Manejando ese concepto de escasez, ahora que el mercado ha cambiado por completo, creo que lo consumidores lo perciben muchísimo. Cada día hay más gente concienciada en este sentido, con la contaminación, con la salud… y por tanto, yo creo que nuestro mensaje al trabajar con cultivos biodinámicos, con caballos, con un proceso lo más limpio posible, es un mensaje muy valorado.

Nos hemos de reinventar completamente y cuando ya estás en el top ¿cómo te reinventas? La reinvención consiste en hacer lo mismo, pero ahora lo más limpio posible. Roederer ha sacado este año su primer champagne brut nature, sin azúcar, lo que es rarísimo en un champagne porque siempre busca la esencia, la pureza del champagne.

El lema de la casa es la búsqueda de la perfección y como me decía Frédéric Rouzaud, ya sabemos que es inalcanzable, pero todo lo que empujemos hoy nos pone el listón, nos marca el objetivo para mañana, sabiendo que es una utopía.

<<El lema de la casa es la búsqueda de la perfección>>

Louis Roederer2

Mass: ¿Qué es lo que diferencia vuestro champagne de otros que hay en el mercado? ¿Cuál es vuestra característica más sobresaliente?

J.M: Vamos a separar dos conceptos, por un lado, el producto y por otro lo que diferencia a Louis Roederer. Roederer es especial por dos cosas básicamente, una de ellas es que es una empresa familiar. Si piensas en una marca de champagne, estoy casi seguro de que surge una marca que es un apellido, y probable sea el apellido del fundador, pero éste ahora seguramente ya no trabaje allí y es posible que una multinacional haya comprado la empresa. Esto hace especial a Roederer, porque sigue siendo una empresa familiar y eso cambia las reglas del juego ya que no es el director financiero el que dirá en qué momento hay que sacar un vino, sino que éste no saldrá hasta que no esté perfecto.

El segundo concepto es la tierra. Muchas marcas de champagne históricamente compraban las uvas, incluso vino y hasta algunas compraban el champagne y simplemente lo etiquetan. Roederer no solo es una empresa familiar sino que además tiene 240 hectáreas en propiedad y es de las pocas que es vigneron, es una bodega que elabora directamente el vino y esto nos distingue, ya que no hay tantas casas que elaboren el vino.

En cuanto al producto, lo que nos hace diferentes, es la frescura y crianzas muy largas. Probablemente, es la casa que tiene la crianza más larga en botella, porque se lo puede permitir. Por ejemplo, el brut premier, que es lo básico de Roederer, tiene tres años en crianza, que es prácticamente el doble de lo que permite la denominación, con lo que consigue una acidez muy fresca e impactante.

Roederer no es un champagne complicado, tiene una calidad impresionante, es un champagne amigable, simpático, lo bebes y es difícil que no te guste. A veces otras marcas quieren hacer cosas tan complicadas que a lo mejor no te apetece tomarlo. Sobre todo, lo que le hace diferente es Cristal, un icono en el mundo del champagne y del mundo del lujo.

<< Lo que nos hace diferentes, es la frescura y crianzas muy largas >>

Mass: ¿Quiénes son los clientes de Cristal? ¿A quién se dirige este champagne?

J.M: Aunque vendemos vinos que valen 3.000 euros la botella, que no son un lujo asequible ya que no todos pueden gastarse esta cantidad en algo que vas a beber y va a desaparecer; se dirige a todo el mundo porque hablo del lujo asequible ya que Cristal a pesar de su calidad, en una tienda se puede encontrar por debajo de los 200 euros. Es mucho, pero en el fondo las personas que tienen trabajo pueden decir: un día es un día, hoy ha nacido mi hijo, que nace solo una vez y me voy a comprar un Cristal. Es un lujo asequible. Éste es el consumidor de Cristal.

Tenemos mucho consumidor gastronómico. Es cierto que se dirige a personas con un poder adquisitivo muy alto, que aprecian lo que son los productos de calidad. Es un producto muy gastronómico, con muchísimo trabajo detrás, con muy poca producción, estamos hablando de apenas 400.000 botellas. Una gran parte de su producción es biodinámica, diseñado para estar quince o veinte años en una botella.

Es verdad que se si vas a Ibiza lo vas a encontrar en lugares donde la gente se lo pasa de bien y se lo puede permitir. Es un producto que nos ha salido un poco canalla, la verdad es que sí. Un consumidor muy importante lo tenemos en la noche, cuando está con amigos.

Cristal no solo es un champagne de fiesta, es un cuvée único que se creó para el Zar de Rusia y durante cuarenta años solo tuvo este cliente. Posteriormente, cuando murió su nieto, dejó de producirse prácticamente. Por esto, Cristal nació con aura de producto icónico y nos salió un poco canalla. Roederer es para aquella persona que trabaja muy duro durante toda la semana y cuando llega el sábado se va de fiesta, pero no hay que olvidar que trabaja muy duro toda la semana, se lo ha merecido.

<< Cristal, un icono en el mundo del champagne y del lujo >>

Cristal

Mass: ¿Cuál es la dimensión del grupo Roederer?

J.M: Luis Roederer tiene una dimensión importante, no solo tiene champagne, tiene Domaines OTT, con el mejor rosado del mundo, cuenta con bodegas en California donde produce el que es el sparkling wine americano número uno, el Roderer State, que se ha considerado el mejor vino espumoso americano. Produce vinos de Burdeos, es propietario de Ramos Pinto en Oporto… Es un grupo muy centrado en bodegas de pequeña producción, exclusivas, de lujo y familiares, donde generalmente Roederer nunca tiene el cien por cien, sino que deja que haya un componente importante familiar y que sigan gestionando la bodega.

Mass: ¿Cuál es el reto que tenéis por delante en este momento?

J.M: Nuestro reto es gestionar la escasez, seguir gestionando bien este lujo exclusivo. Para que Roederer lleve 150 años en el mundo del lujo tiene que haberlo hecho muy bien.

Llevamos muchos años gestionando la escasez y para que haya escasez hay que dimensionar muy bien la diferencia entre oferta y demanda. Nuestra oferta está clara, es siempre igual. La demanda es muy superior a la oferta. Nuestro reto es seguir manteniendo lo que es Cristal, explicando a todo el mundo su concepto y explicar lo que es Roederer. Seguir siendo un clásico, porque si no gestionas bien esta escasez, hay una fina línea entre ser un producto demodé o ser un producto clásico.

Yo creo que Roederer ya es un clásico, pero hay un trabajo constante en biodinámica, en reinventarse continuamente, en sacar ahora un brut nature y esto es lo que has de hacer continuamente, no te puedes dormir. Tenemos que seguir manteniendo una comunicación con el consumidor, explicar lo eres, tener visibilidad, mantener la demanda con esa distancia entre oferta y demanda.

<<Nuestro reto es seguir gestionando el lujo exclusivo>>

Mass: ¿Cómo se aborda la llegada al consumidor cuando hablamos de vino o de champagne?

J.M: El vino tiene un componente gastronómico, en cambio el champagne, en general, tiene un componente de celebración, por esto se venden de forma diferente, excepto en Cataluña ya que hay una cultura del cava por lo que allí se ve como un vino.

El vino es un producto muy atomizado, hay muchísimas marcas de vino y sin embargo en champagne estamos hablado de quince o veinte marcas que dominan el mercado, entre las que hay tres que lo dominan y una de ellas en concreto abarca el setenta por ciento del mercado. En champagne se observa una concentración y un consumo menor en cuanto a permeabilidad de puntos de consumo, que se reduce a determinados puntos como hoteles de lujo, salas de fiesta…

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