La obesidad abdominal duplica el riesgo de muerte súbita

La obesidad abdominal se sitúa como el tipo de obesidad más influyente en la salud cardiovascular, por encima del índice de masa corporal (IMC) o el perímetro de la cintura (PC). Favorece la enfermedad cardiovascular independientemente de la presencia de otros factores de riesgo como hipertensión, colesterol elevado o diabetes. Así, la grasa abdominal perjudica a la salud cardiovascular de diversas formas: favorece el proceso inflamatorio o aumenta la presencia de arritmias, entre otras. Todo ello aumenta el riesgo de padecer muerte súbita

Estas conclusiones se desprenden de un estudio publicado recientemente en la prestigiosa revista «Heart». Los autores han realizado un seguimiento de 12 años a 15.000 sujetos para averiguar la relación entre obesidad y muerte súbita y por primera vez han utilizado los tres indicadores de obesidad, siendo el cálculo de la grasa abdominal el más recomendado para valorar el nivel de obesidad del individuo. La obesidad abdominal se calcula mediante el índice cintura cadera que resulta de dividir el perímetro de la cintura por el perímetro de su cadera. Esta cifra se considera elevada cuando es superior a 0,8 en el caso de las mujeres y a 0,95 en el de los hombres. Ante estos resultados, la Sociedad Española de Cardiología (SEC) recuerda que debe considerarse la obesidad como una epidemia, no solo por el continuo aumento de su incidencia, sino también porque se le atribuyen cada año en nuestro país más de 28.000 muertes.

 

 

 

 

 

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