SÍ A LAS GRASAS EN TU DIETA ¡Y SIN REMORDIMIENTOS!

Existe un temor generalizado a las grasas cuando se trata de bajar de peso, sin embargo, las grasas no solo son beneficiosas para el organismo, sino que además resultan esenciales en una dieta saludable. Gemma Miranda, Dietista-Nutricionista de Clínica Opción Médica, clínicas especialistas en Cirugía Plástica y el Tratamiento de la Obesidad, nos aclara las funciones que ejercen las grasas en el cuerpo de la persona y hasta qué punto es importante incluirlas en nuestra alimentación.

Diferentes tipos de grasas, para diferentes necesidades

El primer paso para añadir grasas a una dieta es conocer los tipos de grasas que existen, dado que no todas pueden jugar a nuestro favor cuando se trata de perder peso, incluso algunas de ellas, pueden resultar perjudiciales para la salud.

Gemma Miranda, nos aclara que existen dos grandes tipos de grasas: las saturadas y las insaturadas. Dentro de este último grupo se encuentran las monoinsaturadas y las poliinsaturadas.

Las grasas saturadas son un tipo de grasa procesada que el cuerpo no tiene que transformar y que obstruyen las arterias y generan problemas en el sistema circulatorio.

“Las grasas saturadas son la mala de la película y suelen encontrarse en el producto animal, por eso hay que comer más producto vegetal que animal. También es cierto que hay vegetales que contienen grasas saturadas, pero se da solo en algunos casos, como pueden ser la palma o el coco” aclara la especialista.

Mientras las grasas saturadas son perjudiciales para nuestra dieta y nuestra salud, las grasas insaturadas son beneficiosas y necesarias para el buen funcionamiento del organismo.

Las grasas monoinsaturadas son las que más le gustan a nuestro corazón y arterias

Existen dos tipos de grasas insaturadas, las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. Según la Nutricionista de Clínica Opción Médica, las monoinsaturadas son “las que más le gustan a nuestro corazón y a nuestras arterias” explica Gemma Miranda.

Las grasas monoinsaturadas se encuentran en alimentos como el aceite de oliva y resulta tremendamente beneficioso para el organismo, dado que ayuda a eliminar las grasas malas y a controlar los niveles de colesterol en sangre. Así, mejora la salud del corazón, de las arterias y de la circulación sanguínea.

Hay que controlar las cantidades

Igual de importante es elegir el tipo de grasas que vamos a consumir, como la cantidad en la que vamos a tomar este tipo de alimentación. Según comenta la especialista, la mejor forma de añadir grasas saludables a nuestra dieta, es añadir un chorrito de aceite de oliva a todas nuestras comidas: “En términos generales se aconseja que el 80% de las grasas que debemos consumir durante el día sean monoinsaturadas, mientras un 10% deben ser saturadas y el otro 10% poliinsaturadas. Esto es imposible calcularlo si una persona no está formada en Nutrición, por lo que el mejor truco es utilizar únicamente el aceite de oliva en todas nuestras comidas y reducir las cantidades de producto animal” concluye Gemma Miranda.

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