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Existe predisposición genética en los celíacos

Aunque la enfermedad celiaca no es hereditaria hay una predisposición genética a padecerla ya que, según ha informado el jefe de servicio de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Universitario HM Montepríncipe de Madrid, Alfonso Barrio, el hecho de tener familiares celiacos de primer grado (padres o hermanos) multiplica por 10 las posibilidades de que se sufra la enfermedad. Por esta razón, cuando se confirma un nuevo caso, los expertos aconsejan estudiar a los familiares cercanos aunque no presenten los síntomas típicos de la enfermedad, los cuales en niños pequeños se caracterizan por diarrea crónica, pérdida de peso, apatía o carácter irritable, abdomen hinchado y desnutrición. Asimismo, los niños mayores y los adultos suelen tener menos manifestaciones y más leves, como falta de hierro, pérdida de apetito, talla baja, dolor abdominal crónico, estreñimiento, llagas en la boca, dolores articulares, dermatitis herpetiforme,  alteraciones del esmalte dentario, fracturas inexplicadas,   manifestaciones neurológicas, menarquía retardada e intestino   irritable. «Además, es muy importante descartar esta enfermedad en   situaciones en las que es mucho más frecuente, como es el caso de niños con Síndrome de Down o diabetes tipo I», ha apostillado Barrio.

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