El HOMBRE DIOR 2016

Esta temporada la maison Dior ha elegido el Tennis Club de París para transformarlo en un auténtico jardín a la francesa y presentar las propuestas del próximo verano 2016 de Dior Homme junto a una gran variedad de personalidades. Un parterre de parqué Versailles repleto de más de 2000 rosales Iceberg. Y en medio de esta vegetación pura, el hombre Dior define una nueva actitud: “El espíritu francés de la Maison y de Monsieur Dior y lo que simboliza están muy presentes. Al mismo tiempo, la colección es una forma de exploración de la indumentaria deportiva, desde sus orígenes hasta sus manifestaciones actuales, explica Kris Van Assche, director artístico de Dior Homme.

Así, el color, tan apreciado por Christian Dior, representa aquí uno de los puntos de partida de esta colección verano 2016. Al reinterpretarlo y jugar con el contraste, aparece en tonalidades primarias y vegetales que reflejan el trabajo de la ceramista estadounidense Kristin McKirdy. La artista, además, imaginó esculturas de cerámicas de líneas curvas y matices fuertes, que los modelos llevan como amuletos de la suerte, alrededor del cuello o en las manos. Como una obra de arte cinético, estos talismanes atraen todas las miradas, con un efecto hipnótico.

El color muta en lenguaje, como las letras de un alfabeto colorido que reinterpretan y se apropian del guardarropa masculino. Por un lado, el corte impecable de los trajes azul noche o gris sobre una camisa azul cielo atemporal, el clasicismo de un abrigo, el refinamiento de un cinturón con hebilla CD estilizada…

Y por el otro, un estilo deportivo e informal. A medida que va desfilando, el estilo de la colección va tomando vuelo: el camuflado, motivo militar que la calle ha hecho propio, aparece en un vaquero, una camisa, pero incluso también dentro de una chaqueta de traje, de una parka o como un pequeño detalle en un bolso de viaje de piel mate. Es el estilo de un joven hombre urbano que da nueva forma a los códigos del vestuario masculino para modernizarlos, sus elementos fuertes colisionan entre sí para dar forma a una nueva silueta: un abrigo de corte tradicional revisitado en piel de avestruz amarilla, clásicos reinterpretados en cocodrilo como una chaqueta larga cruzada azul marino o un blazer azul que deja entrever un interior naranja, en una clara referencia a la clásica bomber.

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