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Banda gástrica: ¿Cuál es la clave para que sea efectiva contra la obesidad?

Por el Dr. Jesús Lago, Doctor Medicina y Cirugía. Especialización en Cirugía General del Aparato Digestivo y experto en Cirugía de la obesidad

La banda gástrica es una de las técnica para combatir la obesidad más utilizadas a nivel mundial. De hecho en países como EEUU o Australia es la opción más popular, utilizada y reconocida para tratar la obesidad. En otros países vecinos como Francia o Italia también goza de un buen reconocimiento entre la comunidad médica. España sin embargo es una excepción y a pesar a pesar de ser una técnica con años de trayectoria,  no ha alcanzado los niveles de reconocimiento que sí tiene en otros países.

La técnica se basa en la colocación (por laparoscopia) de una banda inflable que se sitúa en la parte superior del estómago reduciendo y limitando de este modo la capacidad gástrica. Esta “reducción” de la su capacidad aumenta la sensación de plenitud del paciente y hace que se disminuya la ingestión de alimentos, lo que propicia la pérdida de peso. La colocación de la banda gástrica se acompaña de un programa de modificación de conducta alimentaria y de estilo de vida del paciente.

A diferencia de otras técnicas como el bypass gástrico o tubo gástrico, la banda es un método menos agresivo e invasivo ya que no modifica la anatomía del paciente, reversible, ajustable (porque la banda puede ir ajustándose aumentando o disminuyendo la capacidad del estómago según la evolución del paciente),  ofrece unos buenos resultados de pérdida de peso a largo plazo y presenta un menor índice de complicaciones y molestias para el paciente con respecto a las otras opciones.

Entonces ¿Por qué en nuestro país es menos popular que otras técnicas?

Sus principales ventajas (procedimiento más sencillo, reversible, ajustable..) pueden convertirse en inconvenientes si no se hace un correcto seguimiento al paciente que evite desplazamientos de la banda  que puede requerir su reubicación, que evite un desgaste de la banda que pueda obligar a su extracción y que proporcione unos resultados óptimos en pérdida de peso.

Para aprovechar sus ventajas y evitar sus inconvenientes es indispensable que el especialista sepa  hacer un buen seguimiento médico del paciente y que éste acuda regularmente a hacerse este seguimiento y se comprometa a seguir el protocolo establecido por el centro médico.

Ahora bien, un mal seguimiento por parte del equipo médico, no saber ajustar y regular la banda adaptándola en todo momento a las necesidades y evolución del paciente, no llevar a cabo con el paciente un programa de soporte en el que se le eduque y se le enseñen nuevos hábitos alimenticios y de estilo de vida,  puede hacer que los resultados de la banda no sean los deseados.

Para el Dr. Jesús Lago, especialista en Cirugía de la Obesidad , autor del estudio “La banda gástrica ajustable como tratamiento de la obesidad mórbida: ¿son reproducibles los resultados mundiales en España? Análisis de 132 pacientes intervenidos en los últimos 10 años ” y uno de los médicos que acumula más experiencia a nivel nacional en el tratamiento con banda gástrica explica la clave para que el tratamiento con banda gástrica sea efectivo .

“La banda gástrica es una técnica sin mortalidad y con un bajo número de complicaciones graves. Sin embargo en España no hemos reproducido hasta la fecha los resultados publicados en la literatura mundial. En la mayoría de los foros científicos españoles se cuestiona su eficacia habiéndose comunicado un elevado número de reintervenciones para conversión  a otra técnica por fracaso del procedimiento o por complicaciones a largo plazo derivadas del mismo. En el estudio realizado por nuestro equipo médico con 132 pacientes a los que intervenimos de obesidad con banda gástrica, no hemos tenido ninguna mortalidad ni complicaciones graves, y la pérdida de sobrepeso programada al año fue superior a un 54,8% a los 5 años después de la intervención.  Para la obtención de estos resultados es imprescindible:

. Una correcta selección del paciente (que sea apto o no para este tratamiento)

. La colaboración del paciente (debe entender que es una parte activa del tratamiento y que por tanto debe cumplir las pautas que se establezcan en todo momento).

. Un correcto programa de seguimiento y educación del paciente hacia nuevos hábitos alimenticios y de estilo de vida con un enfoque multidisciplinar”

  El estudio completo publicado por el Dr. Jesús Lago pueden consultarse en este enlace.

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