Verano

10 trucos fáciles y asequibles para vestir tu casa de verano

El decálogo de Sandra Marcos para la decoración estival

Con la llegada del verano cambian nuestros hábitos, nuestros horarios y nuestra forma de vestir. Todo se vuelve más colorido, relajado y, por qué no,  divertido.

Para que la nueva estación llegue también con fuerza a nuestros hogares y podamos crear un ambiente estival de forma sencilla y asequible, la diseñadora e interiorista Sandra Marcos te descubre los siguientes trucos. ¿Quién dijo que adaptar la casa al verano era una ruina?

  1. Verde que te quiero verde: dar vida a cualquier rincón es posible con la vegetación adecuada. Llenar los jarrones de flores y ramas de follaje verde, colocar plantas trepadoras sobre los estantes y utilizar jarras con agua o hierbas frescas en la cocina son sólo algunas de las infinitas posibilidades que te da la madre naturaleza. Y si la inspiración no te llega, ¡visita un vivero y coge ideas!
  2. Frutas para decorar (y saborear): son el elemento decorativo perfecto. Las cestas naturales con piñas, cocos, mangos u otras frutas exóticas aportarán alegría, color y una nota de exotismo a tu cocina. Además, ¡a ver quién se resiste después a comérselas!
  3. Color, ven a mí: los textiles marcan la diferencia. Si aún no has probado a cambiar las fundas de los cojines, los manteles o las servilletas por otros de colores más luminosos o con estampados veraniegos, ¿a qué estás esperando? Tendrás una casa nueva por muy poco.
  4. El mar en tus platos: la vajilla y el menaje de inspiración marinera es un clásico veraniego, ¡pero funciona! Añádele, además, otros elementos como fuentes con silueta de pez, cuencos con forma de caracola, bandejas que imitan estrellas de mar y cubiertos de servir con piedras o corales.  Un océano de paz llegará a tu mesa.
  5. Bendita fluidez: guarda todo lo que resulte visualmente pesado, como alfombras, plaids o cojines de texturas invernales y déjate seducir por tejidos ligeros como el lino o el algodón natural. Aligerarás estancias como el salón o la sala de estar en un segundo. ¡Y prueba a añadir un toque de color, verás qué cambio!
  6. Di sí a los complementos: los adornos resultan decisivos, por eso, deja a un lado  el minimalismo y apuesta por velas decorativas, objetos de mimbre o madera desgastada en tonos claros o elementos con motivos florales. Con ellos, conseguiremos un entorno más liviano y fresco.
  7. Noches tropicales: el verano es la estación ideal para soñar en camas con colchas claras de algodón o lino para los más clásicos, o de colores cítricos y estampados tropicales para los más atrevidos. ¡Dormir entre palmeras y flamencos nunca había sido tan confortable!
  8. Frescor nuclear: apuesta todo al blanco si quieres refrescar la apariencia de tu baño. Conseguirás una luz única e imaginarás que estás en un spa con sólo cambiar las toallas y motivos de decoración. Prepárate para una experiencia zen.
  9. Aromas inconfundibles: oler es evocar un recuerdo, un lugar, una experiencia. No te olvides de este detalle invisible que, sin embargo, no pasa desapercibido. Elige un ambientador con ligeros toques  florales, marinos o campestres.
  10. Chill out casero: la música es otra de las grandes olvidadas en los cambios de decoración, pero si quieres que tu casa tenga una cadencia mucho más veraniega, apuesta por suaves melodías chill out o bossa nova. Cambiará tu ritmo, y el de tu casa.

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